Grace Talk from your Bishop

Posted by on Feb 1, 2018 in Updates

Dear Brothers and Sisters, PAX!

Continuing with our intention to live more rooted in our relationship with Christ, I would like to share these ideas with you.

It is necessary to have two aspects for our Christian life: the visible aspect and the secret aspect. Because we live in a physical world, it is easy to base our lives on the visible, such as our behavior, our church activities, our work for God, or our care for the people. We work hard to become “good Christians”. However, it is possible to pay so much attention to visible things, that we neglect the invisible: our relationship with the Lord. It is necessary to remain alert to this potential obstacle that can occur in our Christian life.

In Mark 4, the Lord spoke in parable about a sower who went out to sow seeds in four types of ground. Some seeds fell along the path and were immediately devoured by the birds. Other seeds fell on rocky ground and immediately sprang up, but due to the heat of the sun, dried up. Others fell among thorns, but were choked. And others fell on the good soil, grew up, and produced fruit.

In verses 16-17, the Lord explains to his disciples what “rocky ground” means.  “These are the ones sown on rocky ground: the ones who, when they hear the word, immediately receive it with joy.  And they have no root in themselves, but endure for a while; then, when tribulation or persecution arises on account of the word, immediately they fall away.” When we hear the word of the Lord by others or by means of our scripture reading, often we receive it with joy. It is possible that we respond to the word of the Lord immediately, try to do something for the Lord, we share this word with someone or adjust our behavior according to what the word says.

However, it is possible that this is an immature outbreak, an external attempt to be the good Christian we aspire to be. We must be careful. Our Christian life is not measured by the foliage of our activities that are on the earth, but are measured by how healthy and deep are our hidden and invisible roots.

A Good System of Roots
The roots of a plant hidden under the surface have the following functions: 1) to absorb water and nutrients from the soil; 2) to hold the plant to the ground to sustain its growth onto the surface; 3) to store the nutrients for a long period and 4) to aid vegetative reproduction.

continue reading in English…

Apreciados hermanos y hermanas:
PAX!

Continuando con nuestro propósito de vivir más enraizados en nuestra relación con Cristo, quisiera compartir con ustedes estas ideas.

Es necesario que nuestra vida cristiana cuente con dos aspectos: el aspecto visible y el aspecto secreto. Debido a que vivimos en un mundo físico, es fácil basarnos en lo visible, tal como nuestra conducta, las actividades de la iglesia, laborar para Dios o nuestro cuidado por las personas. Laboramos arduamente para llegar a ser un “buen cristiano”. Sin embargo, es posible que al prestar tanta atención a las cosas visibles, descuidemos las invisibles: nuestra relación escondida con el Señor. Es necesario que permanezcamos alerta ante este posible obstáculo que puede ocurrir en nuestra vida cristiana.

En Marcos 4, el Señor habló una parábola acerca del sembrador que salió a sembrar semillas en cuatro tipos de terreno. Algunas semillas cayeron junto al camino, las cuales inmediatamente fueron devoradas por las aves. Otras semillas cayeron en los pedregales e inmediatamente brotaron, pero debido al calor del sol, se secaron. Otras cayeron en los espinos, pero se ahogaron. Y otras cayeron en buena tierra, crecieron y produjeron fruto.

En los versículos 16-17, el Señor explica a sus discípulos lo que significa “los pedregales”:
“Estos son asimismo los que son sembrados en los pedregales, los que cuando oyen la palabra, al momento la reciben con gozo. Pero no tienen raíz en sí, sino que son de corta duración; luego, cuando viene la aflicción o la persecución por causa de la palabra, en seguida tropiezan”.

Cuando escuchamos la palabra del Señor por medio de otros o por medio de nuestra lectura bíblica, a menudo la recibimos con gozo. Es posible que hasta respondamos a la palabra del Señor de inmediato, intentemos hacer algo para el Señor, compartamos esa palabra con alguien o ajustemos nuestro comportamiento de acuerdo a lo que dice tal palabra.

Sin embargo, es posible que esto sea un brote inmaduro, un intento externo por aspirar ser el buen cristiano que anhelamos ser. Debemos ser cuidadosos. Nuestra vida cristiana no se mide por el hermoso follaje de nuestras actividades que están sobre la tierra, sino que se miden por cuán saludables y profundas sean nuestras raíces escondidas e invisibles.

Un buen sistema de raíces
Las raíces de una planta escondidas bajo la superficie tienen como función: 1) absorber el agua y los nutrientes del suelo; 2) fijar la planta al suelo para sostener su crecimiento fuera de la superficie; 3) guardar los nutrientes a largo plazo y 4) auxiliar la reproducción vegetativa.

Exploremos ahora cómo estas cuatro funciones de la vida escondida de una raíz de una planta se correlacionan vivamente a nuestra vida cristiana.

Para continuar leyendo …

Bp. J. A. Morales, OSB, DD
Quincy IX

Join our mailing list and stay connected with news and events!

Sign Up Today!